Antes de empezar con mi testimonio quisiera agradecer a sor Fanny, José Alonso y a todos los integrantes de la asociación JMV por la confianza que depositaron en mi y en los chicos que fuimos a la misión en Pisco.
En esta misión que realizamos en la ciudad de Pisco, me dio a conocer mas a fondo de la realidad que se está viviendo en esta ciudad, de la bastante ayuda que se necesita. Empezamos repartiendo las donaciones que se acopian en el colegio Santa Luisa de Marillac, en cada tramo que recorríamos la gente se notaba un poco insatisfecha por la ayuda ya que antes se empadronaba y luego se repartía la ayuda , al momento de la repartición el número de personas empadronadas aumentaba y se mostraban un poco molestos y otras muy agradecidas por nuestra ayuda .
También trabajamos en conjunto con otros chicos de Lima, Chiclayo , Arequipa, nos ayudamos mutuamente y hicimos mas fuerza en los trabajos programados, recorríamos la ciudad repartiendo carpas alimentos agua (la cual es bastante escasa en estos momentos) frazadas , camas , también indagábamos mas lugares donde la ayuda aun no había llegado y tratamos de ayudar en todo lo que nos fue posible , se siente mucha alegria al ver a los niños y personas que te dan su bendición y al mismo tiempo mucha tristeza por toda aquella gente a la cual no pudimos ayudar ya que nuestra estadía en la ciudad fue muy corta.
En una noche en la que fuimos con Sor Maria Luisa se me quedo muy grabado el momento en donde recorriendo por Pisco playa una señora nos pedía ayuda ya que su casa se había caido y ella estaba con el brazo roto y nos contó entre lagrimas que tenia mucho miedo ya que el mar podía salirse en cualquier momento ,también agradecía a Dios ya que había protegido a toda su familia ella con un brazo casi destrozado por una viga había logrado sacar a su hija de su casa y su esposo estaba en otro lugar y su hijo también y no les paso nada gracias a Dios , les llevamos la ayuda y los trasladamos al parque zonal de Pisco y los dejamos allí, donde muchas otras personas que lo habían perdido todo en el terremoto se encontraban en carpas, organizados por sectores, el sitio era mas seguro.
En la noche del segundo día hubo varias replicas una mas fuerte que las otras y mis compañeros salieron rápido de la casa en donde estábamos alojados yo no me di cuenta mucho pues estaba dormido .
Estuvimos ayudando a la gente trabajando mano a mano con otros chicos y con las Hermanas de la caridad a la cabeza. Esta misión fue una experiencia inolvidable y nos fuimos muy tristes ya que el mismo día en que partimos también se fueron otros chicos con los que estábamos trabajando ya que el trabajo todavía continuaba y las Hermanas iban a necesitar de mucha ayuda para seguir trabajando.
José Leonardo Flores Castillo - JMV_PUNO.
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